LAS CRISIS EXISTENCIALES ¿CÓMO AFRONTARLAS?

Esta lectura te ayudará a comprender qué es realmente una crisis existencial. Podrás comprobar con mayor certeza si alguna vez has pasado por una, o si lo estas haciendo ahora. Te daremos algunas claves para comprender cómo afrontarlas y cómo las trabajamos en psicoterapia.

¿Alguna vez has pasado un largo periodo caracterizado por…?

  • Un sentimiento de vacío.
  • Emociones, como: miedo, ansiedad, angustia…
  • La incapacidad para comprender el sentido y la dirección de la propia vida.
  • Desilusión y decepción prolongadas hacia el estilo de vida actual.
  • Pensamientos que critican tu estilo de vida actual.
  •  Multitud de preguntas acerca del sentido de la vida.

Entonces, es probable que hayas pasado, o estés pasando, por una crisis existencial.

No te preocupes, la tendencia hoy en día es a que, toda persona viva una, o varias crisis existenciales a lo largo de su vida.

A diferencia del resto de animales, nuestros instintos no nos dan la información suficiente para saber todo lo que tenemos que hacer; a diferencia de otras épocas, cada vez tenemos menos tradiciones que nos digan cómo debemos ser. Por eso, resulta difícil averiguar qué es lo que se quiere en la vida sin información de lo que debemos hacer o de cómo deberíamos ser. 

La carencia de modelos a seguir, la tendencia, cada vez mayor, a tener todas las necesidades básicas cubiertas, hace más difícil la búsqueda de sentido vital.

El precio a pagar por la libertad es el deber de decidir, y correr el riesgo de extraviarse o equivocarse.

Cada persona llega a una crisis existencial de un modo diferente; sin embargo, encontramos algunos aspectos comunes:

  • El cierre de una larga etapa: “y ahora, ¿qué?”.
  • La caída en la rutina: “lo que hacía, ya no me llena”.
  • Un duelo por la ruptura o muerte con/de un ser querido: “¿cómo voy a vivir sin ti?”.
  • La alienación con las demandas externas: “¿estoy viviendo la vida que yo quiero, o la que se espera de mí?”.

Otra dificultad añadida es que, las personas tenemos la tendencia constante a actualizarnos, y nos habituamos fácilmente a lo que ya hemos conseguido. Los elementos motivacionales que antes daban sentido a nuestra vida, si no evolucionan, poco a poco van perdiendo su fuerza y terminan provocándonos una sensación de vacío.

Lo que queda claro es que, se trata de un momento vital de vacío muy desagradable y, naturalmente, buscamos el modo de escapar de ello

Por ello, para evitar dejarnos llevar hacia un proceso depresivo, muchas personas tienden a entrar en un proceso de búsqueda de sensaciones. El famoso fenómeno “YOLO”You Only Live Once – Sólo se vive una vez.

Esta estrategia tiene algunos peligros, ahora veremos por qué:

Para vivir con un grado razonable de bienestar, las personas necesitamos otorgarle significado a nuestra experiencia. Cuando nos encontramos a una persona pasando por una crisis existencial, observamos que, habitualmente, tiene dificultades para conectar con su dimensión emocional: hay mucha confusión y sensaciones poco claras. Esto, en cierto modo, genera un círculo vicioso, ya que esta dificultad para conectar con las propias emociones tiende a generar una gran dificultad para tomar decisiones coherentes con lo que de verdad se quiere y se necesita. Terminamos tomando decisiones impulsivas que no consiguen satisfacer verdaderamente lo que buscamos, por lo que, aumenta nuestro malestar.

¿Cómo superar una crisis existencial?

Recuperando la famosa afirmación de Nietzsche “Quien tiene un porqué, encontrará un cómo” extraemos que, para vivir una vida llena de significado, necesitamos una dirección

Como veíamos antes, esto cada vez es más difícil; a medida que la libertad individual y el progreso se han ido imponiendo en nuestra sociedad, el reto ha se ha vuelto cada vez mayor.

Debemos huir de decisiones poco medidas y alejadas de nuestra coherencia interna. 

Aunque dé miedo, aunque nos resulte difícil, debemos aceptar que será improbable superarlo sin que nos paremos a observar y a preguntarnos por lo que llevamos dentro.

Tendrá que haber un espacio para desahogar el dolor por lo que hubo y ya no hay; para conectar con la vulnerabilidad que esto nos genera, para vernos de una manera verdaderamente honesta. Esto nos dará coherencia, y nos pondrá en verdadera sintonía con lo que nos está pasando. Desahogado esto, será el momento de hacerse las preguntas adecuadas y de pasar a la acción:

¿Qué necesito?

¿Cómo puedo alcanzarlo?

¿Qué dificultades encontraré en esa búsqueda?

¿Qué parte está en mis manos y qué parte, no?

¿Cuáles son los primeros pasos?

….

A veces será duro, y probablemente difícil, comenzar el camino, no saber cómo dar los primeros pasos. Es natural, pero nadie dijo que lo tengas que hacer en soledad: podemos acompañarte.

Esto es lo que hacemos a través de la psicoterapia.

Siempre, lo primero será crear un espacio de calidez, apoyo y confianza.

Después indagaremos en tus esquemas vitales. Tu recopilación de significados acerca de ti y del mundo, explorando, así, cómo le dabas sentido, cómo dejaste de dárselo y cómo podrías volver a hacerlo.

Por supuesto, en ese tránsito se irán destapando heridas emocionales. Habrá que hacer un trabajo de cuidado y limpieza de esas heridas, para que puedas vivir con ellas y no supongan un freno para generar nuevas experiencias.

Al ir reconciliándote con la experiencia emocional, irás encontrando elementos vitales motivadores que, poco a poco, se irán convirtiendo en partes relevantes de tu vida y te irán devolviendo la sensación de vida plena, con significado y sentido.

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