¿CUÁNDO IR AL PSICÓLOGO?

¿QUÉ SIENTO?

Hay momentos en la vida en los que las situaciones y los problemas nos superan, nos sentimos al límite. O que, de pronto, se nos presente algo que no sabemos cómo resolver o cómo afrontar.

Y nos damos cuenta de que estamos funcionando de una forma que nos hace daño, a nosotros o a quienes nos rodean. Y sentimos que algo no está yendo como debería ir.
Algunas veces, sencillamente, sabemos que hay algo que queremos cambiar o entender mejor dentro de nosotros mismos.

Otras, es nuestro cuerpo quien nos indica que algo no va bien y es posible que esto se manifieste de distintas maneras:

● en nuestro sueño, tanto por exceso como por defecto
● en nuestra alimentación
● en el consumo de sustancias o actividades que no podemos abandonar
● en nuestras ganas de hacer cosas
● en nuestra relación con los demás o incluso en la que tenemos con nosotros
mismos
● en dolores o molestias que no se explican mediante pruebas médicas
A veces, no sabemos, o no queremos, escucharnos.

¿Por qué cuesta tanto?

En nuestra sociedad, a la mayoría nos cuesta aceptar que tenemos un problema.

Si fuera tan fácil, no existiría el tabú con el que convivimos, aún hoy, en torno a la asistencia a terapia. Existen sociedades en las que el acompañamiento psicológico es tan demandado como cualquier otro servicio médico; son culturas en las que predominan la conciencia en uno mismo, la reflexión, el autoconocimiento.
o el autocuidado. Y, esta manera de pensar, ayuda a que sea habitual, y que a nadie le sorprenda ir a terapia.

En contraposición, nosotros siempre vivimos hacia fuera. La desinformación es tal, que nos sentimos débiles y raros, tenemos miedo, vergüenza.

Pero acaso ¿no todos tenemos problemas?

1. Todos atravesamos dificultades en nuestras vidas y necesitamos ayuda para avanzar.
2. La salud mental es tan importante como la física, ambas están directamente relacionadas. Y nadie oculta que alguna vez haya acudido al médico.
3. Cuando decides afrontar tus problemas o abrirte a un proceso de cambio, necesitas una gran dosis de valor y coraje: el proceso requerirá esfuerzo y valentía.

Todo esto supondrá un enriquecimiento enorme para ti.

En el momento en el que nos adentramos en nosotros mismos, veremos que hay muchas luces y sombras. Y nuestra única perspectiva generará puntos ciegos que muchas veces nos estancan y nos impiden avanzar.

Es aquí donde entra la figura del psicólogo, que te ayudará a tener las herramientas necesarias para poder visualizar lo que te preocupa desde diferentes enfoques, con los que uno solo no puede contar.

Todos/as tenemos problemas, crisis y conflictos que resolver, e incluso, podemos querer conocernos mejor, crecer interiormente, presentar la mejor versión de nosotros mismos.

Por esto, entendemos que todos deberíamos acudir al psicólogo en algún momento de nuestras vidas para poder ser aún mejores

¿ES TU MOMENTO?