¿Alguna vez has pensado que no eras inteligente?

O ¿que por no dársete bien las matemáticas, nunca triunfarás?

Si te has sentido alguna vez así, puede que te estés enfocando en un único tipo de inteligencia: la lógico-matemática. Es habitual que, en los colegios e institutos, se le ponga atención exclusivamente a esta. De hecho, el cociente intelectual (CI), tan conocido por todos, mide específicamente la inteligencia lógico-matemática, la lingüística, y la viso-espacial. 

Centrarnos únicamente en el cociente intelectual para determinar si somos inteligentes o no, limita por completo la posibilidad de explorar nuestras capacidades en otros contextos, y la de descubrir cuál es nuestra especialidad. 

Es frecuente encontrarnos con individuos con talentos innatos para el deporte, para la música, para la naturaleza, o personas con unas habilidades sociales exuberantes, lo que le permite estar hoy en día en un potente trabajo, por ejemplo; pero a esto se le presta, por desgracia, menos atención. 

Howard Gardner, psicólogo estadounidense, partió de la premisa de que la inteligencia es el conjunto de habilidades que se ponen en marcha para resolver un problema. Aplicando esta definición en diferentes contextos, propuso en 1983, nada más y nada menos que 8 tipos de inteligencia, añadiendo en 1999 una nueva. Lo denominó Inteligencias Múltiples. Éstas son las siguientes:

  • La inteligencia lingüística.
  • La inteligencia lógico-matemática.
  • La inteligencia espacial.
  • La inteligencia musical.
  • La inteligencia corporal-cinestésica. 
  • La inteligencia intrapersonal.
  • La inteligencia interpersonal.
  • La inteligencia naturalista. 
  • La inteligencia existencial.

1. La inteligencia lingüística:

Esta es característica de escritores, poetas, periodistas y guionistas, por ejemplo, aunque también puede serlo de otras personas que no se dediquen a este tipo de profesiones. 

La inteligencia lingüística incluye la habilidad de dominar el lenguaje, la escritura, la lectura y la comunicación.

Solucionar los problemas a través de la comunicación es una facultad innata de los individuos con más dotes lingüísticos, por eso, los políticos serían otro buen ejemplo dentro de ésta. 

2. La inteligencia lógico-matemática: 

La más conocida de todas, y a la que más importancia se le ha otorgado, llegando incluso a categorizar a las personas de inteligentes o no, en función de esta.

Una persona con inteligencia lógico-matemática tendrá más habilidades a la hora de manejar los números, hacer razonamientos lógicos, calcular y resolver problemas matemáticos.

Profesiones como la ingeniería, la administración y dirección de empresas, la contabilidad, y otras relacionadas con la ciencia, investigación y matemáticas, son las ideales para personas con esta inteligencia más desarrollada. 

3. La inteligencia espacial o viso-espacial: 

Aquí el componente espacial aparece asociado a lo visual. En esta inteligencia, la persona destaca por poseer la capacidad de comprender, imaginar, interpretar y transmitir imágenes visuales y espaciales, como ocurre en el caso de los pintores, diseñadores y fotógrafos. 

Son hábiles en percibir el entorno desde diferentes perspectivas. 

Los marineros y taxistas son expertos en hacerse un mapa espacial, desenvolverse en el entorno, y resolver problemas relacionados con el espacio. 

4. La inteligencia musical: 

Cuando una persona tiene la habilidad de percibir, apreciar y entender la música y sus componentes (tono, ritmo, etc), y además, es capaz de interpretarla y componer piezas musicales, se dice que posee inteligencia musical. 

No podemos negar que Mozart o Bethoveen tuvieran este tipo de inteligencia, aunque no hace falta ser ellos para poder disponer de esta. 

5. La inteligencia corporal-cinestésica:

Podemos pensar en bailarines y en actores a la hora de referirnos a la inteligencia corporal cinestésica. Estos son hábiles a la hora de expresar sentimientos, emociones y pensamientos a través del cuerpo. Para ello, es necesario disponer de una buena conciencia corporal y del movimiento que este genera al ponerse en acción. 

En este tipo de inteligencia el cuerpo es la herramienta que permite realizar determinadas actividades, solucionar problemas e incluso crear. 

Los deportistas y los cirujanos también cuentan con esta inteligencia más desarrollada, ya que poseen una habilidad especial para trabajar con el cuerpo. 

6. La inteligencia intrapersonal:

Un individuo con inteligencia intrapersonal se conoce bien a sí mismo. La introspección es una cualidad que los acompaña, se paran a reflexionar sobre sus sentimientos y acciones, y el objetivo de estas, redirigiéndolas hacia la consecución de sus metas o hacia el establecimiento de unas nuevas.

Son capaces de trasladar su conocimiento interno al mundo exterior, separando sus propios sentimientos de los de los demás, lo que favorece la regulación emocional.

Suelen preferir trabajar de manera independiente, necesitan tiempo solos para observarse y auto-analizarse. 

Un buen ejemplo de riqueza en este tipo de inteligencia, sería el de los filósofos

7. La inteligencia interpersonal:

La mayoría de seres humanos contamos con inteligencia interpresonal, aunque probablemente algunos la tengan más potenciada que otros. Este tipo de inteligencia otorga una especial sensibilidad para captar los estados, los sentimientos, las motivaciones e intereses de los que nos rodean. 

La empatía, la escucha y la comprensión son algunos de los atributos que conforman la inteligencia interpersonal. 

Al contrario que en la inteligencia intrapersonal, en este caso las personas prefieren trabajar, conversar, y aprender en grupo. 

Los psicólogos, por ejemplo, gozan de este tipo de inteligencia, y la requieren diariamente para realizar su trabajo satisfactoriamente. 

8. La inteligencia naturalista:

La inteligencia naturalista apareció dentro de la clasificación en 1995, más tarde que el resto. Gardner, tras sus investigaciones, no pudo dejar de lado la habilidad que tienen los seres humanos para sobrevivir. 

Gracias al conocimiento de las diferentes especies de animales y plantas, el clima, y el contexto geográfico, nuestros antepasados pudieron cultivar, criar ganado y crear productos de la nada. 

Aunque la supervivencia es una parte fundamental de la inteligencia naturalista, también se refiere a la capacidad de estar en conexión con la naturaleza, de explorar y de darle un uso creativo al entorno.

9. La inteligencia existencial

Esta inteligencia incluye los aspectos más transcendentales de la vida, como las cuestiones sobre quiénes somos, de dónde venimos, y si hay vida después de la muerte.

Otro nombre que se le ofrece a esta es la inteligencia espiritual.

Es importante aquí señalar que para Gardner esta inteligencia no tenía que ver con las verdades absolutas, religiosas o morales, impuestas por un grupo de individuos o instituciones, sino más bien, con el sentido personal profundo que cada uno le da a determinadas experiencias.

Con esta, concluirían 9 tipos de inteligencia.

Todos nacemos con un cierto don para algo; como ese amigo con don de gentes, o ese otro que es bueno en casi todos los deportes. Aunque, de manera innata, contamos con ciertos talentos, podemos potenciar otros en los que en un principio no destacábamos; es por esto, que todos los tipos de inteligencia, se pueden entrenar en mayor o menor medida.

¿ Y tú, con qué tipo de inteligencia te identificas? 

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