5 claves para comprender el Trastorno Bipolar

Seguramente hayas escuchado hablar acerca de este trastorno, pero… ¿lo conoces en profundidad?

A continuación, te planteamos cinco claves para entender cómo funciona esta patología.

¿En qué consiste?

Se considera un trastorno mental grave, recurrente e incapacitante, originado por la alteración de las estructuras cerebrales encargadas de la regulación del estado de ánimo, como el sistema límbico y las zonas fronto-subcorticales. En consecuencia, se manifiestan fluctuaciones disfuncionales en la expresión emocional del individuo y en su nivel de energía y actividad. 

Es un trastorno crónico, con periodos de recaída y recuperación, que suele iniciarse a partir de los 20-25 años de edad, con una prevalencia del 2,4% de la población.

El diagnóstico no siempre es fácil, debido a su complejidad y evolución.

¿Cuáles son los episodios del trastorno bipolar?

Durante el curso cíclico del trastorno bipolar, se pueden presentar episodios de manía e hipomanía (también conocidos como  hipertimia) y episodios de depresión mayor; además, también se intercalan episodios de eutimia, es decir, de estabilidad anímica.

-La manía se caracteriza por la expresión de un estado de ánimo persistentemente elevado, acompañado de irritabilidad y euforia, con un aumento anormal de actividad y energía. Durante este periodo, que dura como mínimo una semana, aparecen algunos de los síntomas siguientes:

  • Aumento de la autoestima o sensación de grandeza.
  • Disminución de la necesidad de dormir.
  • Incremento de la velocidad de pensamiento. Discurso verborreico.
  • Facilidad de distracción, especialmente cuando se deben discriminar estímulos.
  • Incremento de la búsqueda de sensaciones, normalmente a través de conductas de riesgo.
  • Deterioro en el funcionamiento social y/o laboral.
  • Síntomas psicóticos, como la aparición de alucinaciones o delirios.

Para contener un episodio maníaco, habitualmente, es necesario realizar un ingreso hospitalario, en el que se produce un ajuste farmacológico.

-La hipomanía presenta las mismas características que la manía, pero en este caso, los síntomas aparecen con menor intensidad; además, hay una ausencia de sintomatología psicótica. Gracias a esta circunstancia, no es necesario realizar un ingreso hospitalario.

-La depresión mayor se caracteriza por un bajo estado de ánimo, y/o una pérdida de interés o placer en cualquier actividad, durante al menos dos semanas; acompañados de algunos de los síntomas siguientes:

  • Sensación de tristeza, vacío y desesperanza.
  • Aparición de sentimientos de inutilidad o culpa excesiva.
  • Disminución o aumento del apetito, lo que conlleva una pérdida o una ganancia importante de peso.
  • Alteraciones del sueño.
  • Pérdida de energía o fatiga.
  • Disminución de la capacidad para concentrarse y tomar decisiones.
  • Pensamientos acerca de la muerte e ideación suicida, con o sin estructura.
  • Síntomas psicóticos, como la aparición de alucinaciones o delirios.

Para contener un episodio depresivo mayor, habitualmente, es necesario realizar un ingreso hospitalario, en el que se produce un ajuste farmacológico.

NOTA: Debemos diferenciar los episodios de depresión mayor del trastorno bipolar, con la depresión mayor de un trastorno del estado de ánimo. La sintomatología puede coincidir, pero el abordaje clínico es distinto.

¿Qué tipos existen?

Siguiendo la clasificación de los manuales diagnósticos, existen tres tipos de trastorno bipolar:

El tipo I se caracteriza por la presencia de, al menos, un episodio de manía; habitualmente acompañado de episodios de depresión mayor. 

El tipo II se caracteriza por la presencia de episodios de depresión mayor y, al menos, un episodio de hipomanía. 

En el trastorno ciclotímico, la manifestación de la sintomatología es menos intensa. Durante al menos dos años, existen síntomas leves de hipomanía y de depresión que no llegan a cumplir los criterios diagnósticos de estos episodios. Debido a estas circunstancias, el diagnóstico de este tipo de trastorno bipolar es complejo, por lo que a menudo pasa mucho tiempo hasta que se realiza de forma correcta. 

¿Qué fenómenos pueden tener lugar?

En las fases mixtas, aparece la sintomatología propia de un episodio maníaco y de una fase depresiva, de manera simultánea. A este subtipo se le conoce también con el nombre de manía disfórica. Suponen la transición entre una fase hipertímica y otra depresiva, aunque pueden aparecer también de forma aislada. El consumo de alcohol y drogas se ha establecido como uno de los principales factores de riesgo para la aparición de fases mixtas dentro de un cuadro de bipolaridad.

Durante la ciclación rápida, se producen, al menos, cuatro cambios de fase al cabo de un año. Este fenómeno, frecuente en el trastorno bipolar tipo II, provoca un profundo deterioro en el individuo, debido a la inestabilidad presentada. Habitualmente, tiene lugar como consecuencia de la toma incorrecta de la pauta farmacológica. 

¿Cuál es el tratamiento más eficaz?

Actualmente, no se ha descubierto una cura para el trastorno bipolar. Los tratamientos utilizados tienen el objetivo de mantener, durante el mayor tiempo posible, un periodo de eutimia.

Es importante señalar que el tratamiento del trastorno bipolar se realiza teniendo en cuenta las características y la manifestación de la sintomatología de cada individuo. Por tanto, el plan de intervención tiene un enfoque personal, y a menudo, multidisciplinar, llevado a cabo de la mano de varios profesionales de la salud, como psiquiatra, psicólogo, terapeuta ocupacional, etc.

A continuación, presentamos las terapias que han demostrado mayor fiabilidad y validez en la población clínica:

  • Terapia farmacológica:

-Estabilizadores del ánimo: Litio. 

-Anti-convulsionantes: Carbamazepina, Ácido Valproico, Lamotrigina. 

-Benzodiacepinas: Lorazepam, Clonazepam. 

-Antipsicóticos (especialmente en TB tipo I):

[Convencionales: Haloperidol, Clorpromazina.]

[Atípicos: Risperidona, Olanzapina, Quetiapina, Aripiprazol, Clozapina.]

-Antidepresivos (especialmente tipo II): IMAOs y bupropión.

  • Terapia psicológica: Psicoeducación, terapia familiar, terapia cognitivo-conductual.
  • TEC (Terapia electroconvulsiva): Utilizada en episodios de manía y depresión mayor, cuando las terapias convencionales no han tenido resultados satisfactorios debido a la severidad de los síntomas. 

Como habrás podido comprobar, el trastorno bipolar es una de las patologías más complejas presentadas en los manuales diagnósticos, que continúa en constante investigación.

Si tienes alguna duda, por favor, siéntete libre de preguntarnos; estaremos encantados de ayudarte.

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